RRHH: Nuevos propósitos para el año Nuevo

RRHH: Nuevos propósitos para el año Nuevo
Fuente: http://www.morguefile.com/
1 Septiembre, 2014

¡Feliz Vuelta a todos! Y por qué no, Feliz Año a todos los que por aquí os asomáis. Sí, no me he vuelto loca, claro que no. Estoy más cuerda que nunca, llena de energía y con muchas ganas de emprender y poner en marcha muchas iniciativas para el nuevo año.

Siempre lo he dicho. Tras el alto y descanso de las vacaciones, Septiembre es el mes ideal para plasmar nuestros objetivos y retos para llevar a cabo en los próximos meses y alinearlos con las políticas de RRHH y proyectos que fijemos para 2015.

Hemos acudido a eventos, escuchado tendencias, leído un sinfín de artículos, casos de éxito y es hora de construir nuestra hoja de ruta, aquella que nos acerque y haga posible materializarlos.

Somos conscientes de los cambios  culturales, sociales y tecnológicos que se vienen sucediendo y como marcarán diferencias entre las organizaciones que estén dispuestas a adaptarse y las que no.

No podemos permitirnos un año más cerrar los ojos a la espera de que los malos momentos se alejen y veamos ese atisbo de luz que favorezca llevarlos a cabo. Como responsables de la gestión de personas debemos ir más allá de remover conciencias y demostrar con hechos que nuestra Misión más que nunca será clave para la Organización, que las personas son el verdadero motor y que juntos podemos hacer grandes cosas.

Mucho se está cuestionando sobre la función de los RRHH, de su desaparición, de la descentralización de “poderes” y lo que está claro es que si no somos capaces de evolucionar, transformar procesos, abrir los ojos… y reaccionar moriremos en el intento.

No dejo de dar las gracias cada día por el cambio que estamos viviendo. Me siento tremendamente afortunada. Pertenezco a la Generación X, personas nacidas entre 1965-1985 con una infancia analógica y una madurez digital. Reconozco que he sufrido grandes cambios a lo largo de mi vida en este sentido, muchos descubrimientos, y desde hace unos años me he dejado obnubilar por el gran universo de las Redes Sociales. No es fácil para los no nativos digitales, pero entonces decidí salir al mundo, escuchar y aprender de los que me precedían. Erré, me equivoqué, rectifiqué y decidí seguir adelante. Desde entonces no he dejado de leer, escuchar, aprender, formarme, compartir, colaborar y crecer exponencialmente.

A nivel personal creo que todos hemos sucumbido al cambio en cierta manera. Hemos interiorizado otras formas de comunicación, las hemos hecho nuestras. Plataformas sociales de comunicación imprescindibles hoy en nuestra vida ¡Cuánto nos aportan, nos ayudan!. Resolver hoy en día un viaje, una compra, una duda, es sencillo ¿verdad? Lanzar una pregunta por WhatsApp y al minuto tener respuesta. ¡Es maravilloso! Son comunicaciones espontáneas, que nos resuelven la vida en ocasiones. El ser humano es un ser social y como tal, crece en sociedad, se retroalimenta. Pero si además contamos con el mejor escenario y tenemos a nuestra disposición las herramientas que favorezcan el contacto, la comunicación, conseguimos ser más colaborativos y creativos y por tanto más productivos.

Entonces si todo es tan positivo, ¿por qué profesionalmente no somos capaces de incorporar e integrar este cambio social en nuestra organización?. ¿Qué tememos?. ¿A qué esperamos?

En ocasiones creo que este cambio llevará años porque la resistencia que estamos manifestando es tal, que empiezo a pensar que únicamente un relevo generacional con las competencias necesarias será capaz de naturalizar el proceso e integrarlo en la organización.

No podrás avanzar si realmente no lo sientes, interiorizas y desarrollas las competencias necesarias para conseguirlo. Así que realmente ¿estás preparado? Casualmente mientras escribo, leo el último post del gran Andrés Ortega @Ander73,  8 hábitos esenciales del profesional del S.XXI que te recomiendo leer si aún no lo has hecho y que te cuestiones. Interpreto que nos hará falta desarrollar nuevas competencias para nuevos tiempos y sin ellas, claro está, no será posible avanzar.

Lo mismo les sucede a las organizaciones. Sólo avanzarán aquellas que apuesten por impulsar, fomentar este tipo de prácticas, hábitos y desarrollar entre sus colaboradores las competencias necesarias, ¿quién no quiere una Organización Talentosa? Entonces ¿por qué limitamos a nuestros equipos?, ¿por qué seguimos poniendo frenos? Estructuras estancas de conocimiento, accesos restringidos, modelos jerárquicos donde la información es poder.

Hoy en día podríamos decir y creo que no me equivoco, que en una organización hay la mayor riqueza por la disparidad de perfiles generacionales que en ella conviven. Pues bien podemos entrar en una lucha, fomentar un continuo enfrentamiento, o favorecer la convivencia de todos. Sinergias, colaboración, aprendizaje mutuo.  

Si como responsables de la gestión de personas en la organización no somos capaces de conseguirlo, con el tiempo el verdadero talento, el que si ha decidido avanzar, nativos digitales o no nativos pero que si han decidido adaptarse, esos profesionales del SXXI deseosos de crecer, aprender, colaborar, co-crear, compartir, escuchar, aportar, buscarán y decidirán en qué empresas trabajar. Así que la organización que quiera talento tendrá que dar algo a cambio y demostrar que es capaz de adaptarse a los cambios y favorecer en sus equipos un entorno favorable en el que seguir creciendo.

Así que todos tenemos que avanzar, profesionales y organizaciones.

Por eso te animamos con el comienzo del “curso profesional” que te tomes un momento de reflexión y decidas de qué lado estarás. Despertar y pasar a la acción. Adaptarse, Prepararse, Avanzar, Evolucionar o morir, Tú decides.

María Jesús Márquez Brox

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